martes, 7 de noviembre de 2023

CONFLICTO ÁRABE-ISRAELÍ

 Después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos se centró en América Latina, donde históricamente había buscado mantener su influencia política y económica bajo el pretexto de promover la democracia y la cooperación. Esto se reflejó en las acciones de la CIA para derrocar gobiernos nacionalistas o izquierdistas en la región.

La Revolución Cubana de 1959, liderada por Fidel Castro y Ernesto "Che" Guevara, derrocó al respaldado régimen de Fulgencio Batista, lo que llevó a un rompimiento con los Estados Unidos debido a medidas nacionalizadoras y declaraciones abiertamente antiimperialistas y marxistas. La administración de Dwight D. Eisenhower aplicó un bloqueo económico a Cuba.

El gobierno de John F. Kennedy autorizó un plan de invasión respaldado por la CIA en 1961 para derrocar a Castro. Sin embargo, la invasión en Playa Girón resultó en un fracaso total, ya que la asistencia prometida por Estados Unidos no se materializó y no hubo apoyo popular en la isla.

El fracaso llevó a Castro a acercarse a la Unión Soviética para asegurar su supervivencia, lo que resultó en la "Crisis de los Misiles" en 1962. Estados Unidos descubrió misiles soviéticos en Cuba, lo que desencadenó una crisis de seguridad. Kennedy denunció la presencia de misiles y exigió su retirada. La crisis terminó cuando se acordó que Estados Unidos retiraría sus misiles en Turquía a cambio del retiro de los misiles en Cuba.

A pesar de la tensión, la resolución de la crisis demostró la capacidad de negociación entre las superpotencias y evitó un conflicto nuclear. La crisis también consolidó la influencia soviética en Cuba y marcó un punto crucial en la Guerra Fría.

Tras la proclamación de independencia de Israel, el país fue atacado por Egipto, Siria, Jordania, Iraq y Líbano. Israel ganó la guerra, consolidando su territorio y aumentando su control sobre el 78% de Palestina. La Palestina árabe desapareció, dividiéndose entre Israel, Transjordania y Egipto. Más de 900,000 palestinos fueron desplazados, algunos quedaron en territorio israelí y otros se refugiaron en países vecinos. La cuestión palestina quedó en manos del Movimiento Nacionalista Árabe. Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia garantizaron las fronteras de Israel. Este conflicto dejó una herida abierta en la región y desencadenó décadas de tensiones y conflictos en el Medio Oriente.


CRISIS DE LOS MISILES EN CUBA

 Después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos se centró en América Latina, donde históricamente había buscado mantener su influencia política y económica bajo el pretexto de promover la democracia y la cooperación. Esto se reflejó en las acciones de la CIA para derrocar gobiernos nacionalistas o izquierdistas en la región.

La Revolución Cubana de 1959, liderada por Fidel Castro y Ernesto "Che" Guevara, derrocó al respaldado régimen de Fulgencio Batista, lo que llevó a un rompimiento con los Estados Unidos debido a medidas nacionalizadoras y declaraciones abiertamente antiimperialistas y marxistas. La administración de Dwight D. Eisenhower aplicó un bloqueo económico a Cuba.

El gobierno de John F. Kennedy autorizó un plan de invasión respaldado por la CIA en 1961 para derrocar a Castro. Sin embargo, la invasión en Playa Girón resultó en un fracaso total, ya que la asistencia prometida por Estados Unidos no se materializó y no hubo apoyo popular en la isla.

El fracaso llevó a Castro a acercarse a la Unión Soviética para asegurar su supervivencia, lo que resultó en la "Crisis de los Misiles" en 1962. Estados Unidos descubrió misiles soviéticos en Cuba, lo que desencadenó una crisis de seguridad. Kennedy denunció la presencia de misiles y exigió su retirada. La crisis terminó cuando se acordó que Estados Unidos retiraría sus misiles en Turquía a cambio del retiro de los misiles en Cuba.

A pesar de la tensión, la resolución de la crisis demostró la capacidad de negociación entre las superpotencias y evitó un conflicto nuclear. La crisis también consolidó la influencia soviética en Cuba y marcó un punto crucial en la Guerra Fría.

GUERRA DE VIETNAM

La Conferencia de Ginebra de 1954 puso fin a la hegemonía francesa en la península indochina, estableciendo cambios significativos en la región. Se confirmó la independencia de Laos y Camboya, mientras que en Vietnam, debido a las divisiones y conflictos internos, se acordó un armisticio o tregua para detener las hostilidades. Temporalmente, se crearon dos estados provisionales: Vietnam del Norte, liderado por Ho Chi Minh, y Vietnam del Sur, encabezado por el emperador Bao Dai. El paralelo 17° se convirtió en la línea divisoria, con una franja bajo la custodia de una comisión internacional.

Se acordó celebrar elecciones libres en ambas zonas en julio de 1956, supervisadas por una comitiva internacional, con la intención de formar un gobierno unificado y reunificar Vietnam. Sin embargo, en el sur, Ngo Dinh Diem, respaldado por la oligarquía latifundista y la Organización del Tratado del Sudeste Asiático (SEATO), liderada por los Estados Unidos, ganó poder político. En un referéndum de octubre de 1955, Diem fue nombrado presidente de la República de Vietnam, consolidando el orden interno y unificando el ejército.

A pesar de la disposición de Ho Chi Minh para elecciones, Diem rechazó la propuesta, argumentando que la zona norte no permitiría elecciones libres, lo que marcó una línea divisoria ideológica en el paralelo 17°. Esto desencadenó la Segunda Guerra de Vietnam, un conflicto emblemático de la Guerra Fría debido a la lucha contra la expansión del comunismo y la política de contención liderada por el presidente estadounidense Harry S. Truman.


En Vietnam del Norte, se implementaron reformas económicas, incluida una reforma agraria en 1955 para eliminar el poder de los terratenientes y fomentar la industrialización. Sin embargo, hubo excesos que generaron descontento en los campesinos y una efervescencia en Nghe-an en 1956, que se calmó con el regreso de Ho Chi Minh al liderazgo del Partido de los Trabajadores. En 1960, se promulgó una Constitución que estableció un Estado de democracia popular basado en la alianza entre obreros y campesinos, inspirado en el modelo chino de 1954.

En el sur, Ngo Dinh Diem gobernó autoritariamente y promulgó una Constitución en 1956, aparentemente democrática pero con un énfasis en el aspecto espiritualista. Diem y su familia tomaron el control de puestos políticos clave y crearon el Partido del Trabajo y del Personalismo (Can Lao) para consolidar su régimen. Además, reclutaron a refugiados católicos del norte para ocupar cargos en la administración y el ejército.

La Guerra de Vietnam llevó a la retirada de las tropas estadounidenses y al desprestigio del presidente. Richard Nixon optó por la "vietnamización," retirando gradualmente las tropas y equipando al ejército de Vietnam del Sur. En 1973, se firmó un acuerdo de paz en París, y la guerra continuó entre vietnamitas. El Frente Nacional de Liberación tomó Saigón en 1975, y Vietnam se unificó como la República Socialista de Vietnam en 1976.


GUERRA DE COREA

 

La península de Corea se convirtió en colonia japonesa en el siglo XX, y tras la Segunda Guerra Mundial, se dividió en dos zonas de ocupación: el norte controlado por la Unión Soviética y el sur por Estados Unidos. La ONU intentó unificar el país a través de elecciones, pero la oposición soviética llevó a la división en 1947.

En 1948, se establecieron dos gobiernos separados: la República de Corea del Sur, liderada por Syngman Rhee, y la República Democrática de Corea del Norte, bajo Kim Il-sung. Corea del Norte aplicó reformas agrarias, mientras que Corea del Sur mantuvo estructuras anteriores. La Guerra de Corea estalló en 1950 cuando Corea del Norte, respaldada por la Unión Soviética, invadió el sur. La ONU autorizó una coalición liderada por Estados Unidos para intervenir.

Las tropas de la ONU avanzaron hacia Corea del Norte, pero la entrada de China en la guerra cambió el rumbo. Tras varios años de combate, se firmó un armisticio en 1953, dividiendo la península en el paralelo 38°. La Guerra de Corea fue un episodio significativo en la Guerra Fría, reflejando las tensiones entre las superpotencias.

En resumen, la división de Corea en dos estados independientes, con sistemas políticos opuestos, se originó en la ocupación post-1945 y desencadenó la Guerra de Corea, que terminó con un alto el fuego en 1953, manteniendo la división de facto que persiste hasta hoy.



CRISIS DE BERLÍN

 
En la Conferencia de Yalta (1945), las potencias aliadas (EE. UU., URSS y Gran Bretaña) acordaron desarme, desmilitarización, desnazificación y partición de Alemania en cuatro zonas. Se comprometieron a democratizar el país, restaurar libertades civiles y celebrar elecciones. Estos acuerdos se ratificaron en la Conferencia de Postdam (1945). Berlín se dividió en cuatro zonas de ocupación, y se establecieron gobiernos militares en cada zona, además de un Consejo Aliado de Control. Berlín se consideró una zona internacional y se dividió en cuatro zonas de ocupación, con un gobierno militar conjunto llamado la Kommandatura.

Después de la Segunda Guerra Mundial, en la Conferencia de Yalta en 1945, las potencias aliadas (EE. UU., URSS y Gran Bretaña) acordaron la desnazificación, desmilitarización y democratización de Alemania, dividiéndola en cuatro zonas de ocupación. Berlín también se dividió en cuatro sectores. Sin embargo, la Guerra Fría comenzó a manifestarse durante la crisis de Berlín en 1948-1949, cuando las zonas estadounidense y británica se fusionaron en una bizona y luego una trizona económica, lo que provocó tensiones con la URSS.

Los soviéticos respondieron con el bloqueo de Berlín y la división de la ciudad. La crisis se resolvió en la ONU en 1949, permitiendo el acceso a Berlín Occidental. La división de Alemania se consolidó con la creación de la República Federal Alemana en el oeste y la República Democrática Alemana en el este, marcando el comienzo de la Guerra Fría.





En la crisis de Berlín, occidentales implementaron eficiente puente aéreo para abastecer a sitiada Berlín Occidental con víveres y suministros.


LOS PRIMEROS CONFLICTOS DE LA GUERRA FRÍA

 


Introducción

Durante la fase final de la Segunda Guerra Mundial, propiamente en las Conferencias de Yalta y de Potsdam (febrero y julio-agosto de 1945), se genera el desgaste de la alianza de los Estados Unidos y la URSS, pues aunque se aprobó el establecimiento de un nuevo orden mundial existe el interés de mantener los territorios ocupados por sus ejércitos. La determinación de consolidar áreas de influencia en Europa y en el mundo, ponen fin a la alianza bélica tras la derrota de las potencias del Eje (Alemania, Italia y Japón).

Al configurarse un nuevo orden geopolítico en Europa tras la implantación del Telón de Acero o la Cortina de Hierro denunciado por Winston Churchill (1946) y la repartición interaliada de Alemania, el continente adquiere la fisonomía de la bipolaridad dando origen a un proceso histórico en el que los Estados Unidos y la URSS se disputan la supremacía mundial a través de la carrera armamentista y espacial, y de la extensión de sus áreas de influencia en Asia, África y América Latina: la Guerra Fría.

La Guerra Fría se caracteriza como un estado de tensión militar e ideológico permanente, de enfrentamientos indirectos entre las dos “superpotencias” en las que ciertos países se alinean y se organizan en un sistema de bloques, adoptando el régimen capitalista o comunista suscribiendo alianzas militares y acuerdos económicos (la OTAN, el Pacto de Varsovia, Plan Marshall, CAME).

Durante el proceso de descolonización la influencia capitalista y comunista se propaga, de tal forma que en la Guerra Fría son involucrados nuevos espacios geográficos en el que el financiamiento, la asesoría y la intervención militar de las potencias tienen la finalidad de apoyar a las facciones políticas locales que se disputan el poder y manifiestan su adhesión a alguna de las ”superpotencias”, como ocurrió en Corea, Vietnam y Cuba, o bien en un conflicto nacionalista entre judíos y árabes con la creación del Estado de Israel en el Medio Oriente.